
Web-Armor
®
TLS ya ha sido hackeado antes. Y cuando falla, tus datos quedan al desnudo.
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Web-Armor® es la capa de cifrado post-cuántico (quantum-safe) que blinda la información sensible de tus aplicaciones web, Android e iOS desde el dispositivo del usuario hasta el corazón de tu sistema. Aunque TLS caiga, aunque el tráfico pase por WAF, balanceadores o proxies, tus datos siguen protegidos.
El candado del navegador te ha fallado más veces de las que crees
TLS es la base de la seguridad web… y también una de sus mayores fuentes de brechas. Heartbleed dejó al descubierto las llaves privadas de medio internet. POODLE, DROWN, FREAK, BEAST y Logjam demostraron, una y otra vez, que el protocolo en el que todos confían se puede romper. No es una hipótesis: es un historial.
Y aun cuando TLS funciona a la perfección, tiene un punto ciego estructural: solo protege los datos mientras se mueven, y se detiene en cada parada del camino. En tu WAF, en tu balanceador de carga, en tu proxy inverso, en la CDN, en los logs — en cada uno de esos puntos el tráfico se descifra y tu información viaja, por un instante, en texto plano.
Un certificado mal configurado, un atacante en el medio o un intermediario comprometido es todo lo que se necesita para que datos de tarjetas, contraseñas, PINs o identidades queden expuestos. El candado te da una falsa sensación de seguridad. El punto ciego está dentro de tu propia infraestructura.
Cifrado quantum-safe que viaja con el dato, no solo con la conexión
Web-Armor® añade una segunda capa de cifrado que acompaña a la información sensible en todo su recorrido: se cifra en el dispositivo del usuario y solo se descifra cuando llega a su destino final.
Así, aunque TLS se rompa, se termine a mitad de camino o alguien inspeccione el tráfico, los campos que importan siguen ilegibles. Tu WAF y tus balanceadores hacen su trabajo; tus datos jamás quedan expuestos.
Y porque el cifrado es post-cuántico (quantum-safe), hoy proteges tu información también contra las amenazas del mañana — sin esperar a una migración futura.

Los tres modos de adopción
Se adapta a ti, no al revés
La objeción de siempre "cifrar significa reescribir mi aplicación" simplemente no aplica. Web-Armor® se integra de tres formas, y tú eliges cuánto quieres tocar tu código:
Cifra exactamente lo que quieres
Seleccionas campo por campo qué proteger: el número de tarjeta, el PIN, la contraseña. Control quirúrgico, máximo rendimiento y ni un dato sensible de más.
Cifra por patrón, automáticamente
¿No quieres marcar campo por campo? Web-Armor® reconoce qué cifrar según el nombre de las variables. Defines una regla una vez y todo lo que coincida queda protegido automáticamente sin perseguir cada formulario ni cada pantalla.
Cero cambios: modo proxy
¿Una aplicación que no puedes tocar o un ciclo de desarrollo largo? Despliega Web-Armor® como un proxy delante de tu aplicación y cifra según la ruta o el método de cada petición. Tu equipo de desarrollo no cambia una sola línea. Se instala como parte de tu infraestructura, igual que un balanceador de carga.
Por qué Web-Armor®
Quantum-safe por diseño (PQC): cifrado post-cuántico listo hoy para las amenazas de mañana.
Protección de extremo a extremo, del dispositivo a tu core — no solo "en tránsito"
Web, Android e iOS con la misma protección y la misma facilidad de integración.
En la nube o en tus servidores, tú decides dónde vive.
Diseñado para banca y grandes organizaciones, donde una fuga no es una opción.
